❖ ECUADOR ▮ Mujeres y empresas en lucha contra la desigualdad laboral 

Según el BID, “la crisis económica y sanitaria asociada con el COVID-19 ha afectado con mayor fuerza la participación laboral femenina, evidenciando que las mujeres ocupan trabajos en sectores más vulnerables, exacerbando las brechas de género existentes y revirtiendo el progreso logrado en las últimas décadas”.

Desde hace muchos años, frente a esta situación, él mundo ha prendido las alertas y muchas empresas han querido darle la vuelta, pero no lo hacen simplemente por quedar bien frente a la opinión pública, al fin y al cabo, las empresas se miden por resultados y no se colocan en cargos estratégicos importantes a mujeres u hombres que no tengan la capacidad de hacerlo. Según muchos estudios sobre la situación laboral femenina, las mujeres buscan equidad y las mismas oportunidades que los hombres, no buscan que les regalen nada.

Una de estas empresas es Avon, una organización que avala y promueve la participación femenina en el ámbito laboral y posiciones de liderazgo. La compañía está compuesta en su mayoría por mujeres, desde el centro de innovación, donde casi el 70% de sus científicos son del género femenino, hasta los países donde opera. En Ecuador, por ejemplo, el 55% de la organización la integran mujeres y tienen paridad porcentual en el comité gerencial compuesto en un 50% por mujeres y 50% por hombres.

Victoria Silva Endara del departamento de recursos humanos de Avon Ecuador, manifiesta que el propósito con el que se trabaja en la empresa: “Un mundo mejor para las mujeres, es un mundo mejor para todas las personas” ha motivado a desarrollar  estrategias que aseguran la equidad laboral, apoyan a sus colaboradoras en casos de violencia de género y constantemente impulsan campañas para potenciar las estrategias de venta de sus, aproximadamente, 100.000 representantes,  que venden sus productos en el país, generando así una independencia económica que quizás muchas de ellas nunca llegaron a pensar tener.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), otra desventaja que sufren las mujeres en el ámbito laboral son las condiciones laborales, la mayoría tienen que aceptar salarios bajos, jornadas de trabajo prolongadas, escasas oportunidades de ascender, exposición a riesgos de salud y seguridad en el trabajo, vulnerabilidad a la violencia y acoso.

Frente a esta otra realidad Victoria afirma que “el desarrollo y crecimiento de las mujeres en Ecuador está acompañado por un proceso de transición denominado Our Talent, en el que actuamos de forma colaborativa y complementaria para construir un plan de acción que ayuda a nuestros equipos a fortalecer la banca de talento en mujeres ocupando posiciones de liderazgo.  A través de este proceso levantamos aspiraciones de crecimiento, identificamos sucesores, riesgo de pérdida e impacto y apoyamos a su crecimiento”

Según la encuesta de empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el tercer trimestre del 2021 el índice de empleo adecuado se ubicó en el 35,6 % en los hombres, pero en las mujeres fue del 24,4 %. En cambio, el desempleo en las mujeres llegó al 6,5 %, mientras que en los hombres alcanzó el 4 %.

Victoria opina sobre las oportunidades que Avon les da a las jóvenes y la estabilidad laboral que tienen las mujeres en la empresa. Sobre la primera pregunta confirma que el 66,4 % son parte de la “generación z” y “millenials”, lo cual determina la confianza que la empresa pone en las nuevas generaciones. En cuanto a la estabilidad laboral el 38% de las colaboradoras tiene un período de permanencia en la empresa de 6 a 10 años. Pero, ¿cuáles son los beneficios que ha detectado Avon en colocar en altos cargos directivos a mujeres preparadas y con experiencia.? “Principalmente contribuyen positivamente con la productividad, enfoque y estrategia de la compañía. Siempre la diversidad de género en los equipos de trabajo aporta mayor riqueza en las interacciones, la mujer aporta una serie de cualidades transversales que impulsan al éxito de nuestro negocio, al estar vinculadas con la creatividad, planificación, gestión, liderazgo y negociación. Además, nos permite romper estereotipos basados en género al crear redes colaborativas donde se toma en cuenta la opinión de todos, se destaca la escucha y empatía para encaminar acciones y estrategias relacionadas al propósito de la compañía y a nuestras causas de responsabilidad social”, sostiene Victoria

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