❖ MANABÍ▮ Portoviejo honra a sus difuntos entre tradición, fe y memoria
Entre flores, recuerdos y fe, Egny Mendoza Guillén mantiene una tradición que considera sagrada: visitar el Cementerio General de Portoviejo para limpiar las bóvedas donde descansan sus padres, hermanos y otros miembros de su amada familia.
“Aquí están mis padres, mis hermanos, mi familia entera”, relató con la voz entrecortada. Egny acude cada semana al camposanto acompañada por su hermana Yokasta, y dos veces al año —en el Día de los Fieles Difuntos y en el Día de las Madres— renuevan flores y maceteros como muestra de amor eterno.
Cuando se le pregunta qué significa esta visita, Egny guarda silencio por unos segundos, mira al cielo y responde con emoción: “Para mí significa recordarles y pensar que están vivos y cerca”.
Esta tradición no solo representa un acto de fe y memoria, sino que también impulsa la economía local. A las afueras del cementerio, comerciantes como Mónica Calero, vendedora de flores, esperan con optimismo estas fechas: “Son los días que más esperamos. Las ventas se reactivan, hay flores hasta en un dólar”, comentó.
Asimismo, María López, quien lleva más de 30 años preparando colada morada, continúa con su fiel costumbre: “Es una tradición. Todos los años estoy aquí”, dijo mientras alistaba varias ollas del dulce manjar que acompaña estas fechas de conmemoración.
El Cementerio General de Portoviejo permanecerá abierto durante todo el feriado. Este sábado atenderá de 6h00 a 23h00, y el domingo 2 de noviembre abrirá desde las 9h00, con la última misa programada para las 17h00. Autoridades locales informaron que se reforzarán los protocolos de seguridad con apoyo de la Policía Municipal para garantizar la tranquilidad de los visitantes.
Entre flores y oraciones, Egny Mendoza volvió, como cada año, a cumplir con su promesa: honrar la memoria de quienes partieron, manteniéndolos siempre vivos en su corazón.
