❱❱❱ ECUADOR▮Pájaros carpinteros han desarrollado una estrategia evolutiva única para producir y utilizar el color de su plumaje
Un estudio desarrollado por Robert Bleiweiss, investigador de University of Wisconsin e Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), demuestra que los pájaros carpinteros han desarrollado una estrategia evolutiva única para producir y utilizar los carotenoides, los pigmentos responsables de los colores amarillos, anaranjados y rojos presentes en muchas aves, según un boletín de prensa.
Para comprender este fenómeno, el investigador analizó la composición química del plumaje de trece especies representativas de pájaros carpinteros verdaderos (Picinae), comparando los pigmentos presentes en plumas amarillas y rojas con la dieta de cada especie. El trabajo integró información sobre química de carotenoides, espectros de reflectancia, ecología alimentaria y evolución.
Los resultados muestran que las plumas amarillas contienen una combinación de carotenoides obtenidos directamente de la dieta y otros pigmentos modificados químicamente por las propias aves, conocidos como picofulvinas. Estas moléculas, exclusivas de este grupo de aves, generan desplazamientos hacia longitudes de onda más cortas, produciendo las características variaciones del amarillo observadas en distintas especies. Cuanto mayor es el consumo de carotenoides, mayor es la producción de estas moléculas transformadas.
En contraste, las plumas rojas siguen una estrategia completamente diferente. Aunque también se originan a partir de carotenoides alimenticios, las aves los transforman en pigmentos rojos mediante otras rutas metabólicas.
Curiosamente, diferentes combinaciones químicas producen plumajes visualmente muy similares, lo que sugiere que la selección natural favorece mantener una apariencia roja específica, independientemente de la mezcla exacta de pigmentos utilizada.
El estudio propone que estas diferencias responden a funciones evolutivas distintas. Mientras los colores amarillos podrían actuar como señales honestas de la calidad del individuo y de su capacidad para obtener y procesar recursos alimenticios, los colores rojos habrían evolucionado para mantener una apariencia uniforme que facilite procesos como el reconocimiento entre individuos, la comunicación visual e incluso el mimetismo.
Además de aportar nuevos conocimientos sobre la evolución de la coloración en las aves, la investigación introduce un marco conceptual novedoso basado en principios de simetría y «antisimetría», utilizados habitualmente en matemáticas y física, para explicar cómo distintos procesos biológicos pueden generar patrones opuestos de coloración sin perder su función ecológica.
Los hallazgos amplían la comprensión de la ecología química de las aves y muestran que la evolución del color es mucho más compleja de lo que se pensaba. Lejos de depender únicamente de la cantidad de pigmentos presentes en la dieta, los colores del plumaje también reflejan sofisticadas adaptaciones metabólicas que han evolucionado durante millones de años.
