❖ ECUADOR ▮Rituales y tradiciones que marcan el inicio del 2026
Con la llegada del 2026, miles de familias en Ecuador despidieron el año viejo y recibieron el nuevo con rituales cargados de simbolismo, fe y esperanza, prácticas que se mantienen vivas pese al paso del tiempo y a los cambios sociales.
Uno de los rituales más visibles fue la quema del monigote, tradición que reunió a barrios enteros la noche del 31 de diciembre. Figuras hechas de cartón, aserrín y papel representaron desde personajes populares hasta momentos difíciles del 2025, en un acto simbólico para dejar atrás lo negativo y empezar de nuevo.
También se repitió la quema del “año viejo” con testamento, leído entre risas y nostalgia, una costumbre que mezcla humor, crítica social y despedida. En muchas ciudades, esta práctica volvió a congregar a vecinos luego de años marcados por la distancia y la incertidumbre.
Entre los rituales más populares estuvo el uso de ropa interior de colores, especialmente amarillo para atraer prosperidad y rojo para el amor. A esto se sumaron las doce uvas, consumidas a la medianoche mientras se piden deseos para cada mes del año.
Las maletas en la calle tampoco faltaron. Decenas de personas salieron a recorrer la cuadra con la esperanza de que el 2026 traiga viajes, oportunidades y nuevos comienzos. Otros optaron por baños con hierbas, canela o flores, buscando limpieza energética y protección.
En varias zonas del país, especialmente en sectores rurales, se mantuvieron rituales más íntimos como oraciones familiares, encendido de velas y agradecimientos, marcando un inicio de año más reflexivo y espiritual.
Aunque las formas cambian, estas tradiciones siguen siendo un punto de encuentro entre generaciones y reflejan el deseo común de empezar el año con esperanza, dejando atrás lo vivido y apostando por un 2026 mejor.
