❖ ECUADOR▮Hemofilia: interrumpir el tratamiento puede afectar las articulaciones y poner en riesgo la vida
Las personas con hemofilia pueden sufrir hemorragias internas que no siempre son visibles. Cuando estos sangrados se repiten, especialmente en las articulaciones, pueden provocar daños permanentes, dolor y pérdida de movilidad.
La enfermedad se produce por una deficiencia de determinados factores de coagulación y su gravedad varía entre pacientes. En los casos más severos pueden presentarse sangrados espontáneos, incluso sin golpes o accidentes.
Las guías de la Federación Mundial de Hemofilia señalan que controlar un sangrado cuando aparece es necesario, pero que, cuando está indicada, la profilaxis ayuda a prevenir nuevos episodios y proteger la salud articular. El tratamiento debe ser individualizado de acuerdo con las condiciones de cada paciente.
En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública cuenta con una guía para el diagnóstico y tratamiento de la hemofilia congénita, publicada en 2016 y actualmente en proceso de actualización. El seguimiento médico y la disponibilidad continua del tratamiento son parte del manejo de esta enfermedad.
Si una persona no puede recibir el tratamiento previsto, debe comunicarse cuanto antes con su equipo médico y no modificar por cuenta propia las dosis o intervalos. Ante un sangrado que no se detiene o la sospecha de una hemorragia interna, es necesario acudir inmediatamente a un servicio de salud.
El hematólogo Jhonny Carranza, del Hospital Eugenio Espejo, señaló que mantener el tratamiento no solo busca prevenir emergencias, sino también proteger la movilidad y autonomía de quienes viven con hemofilia.
