❖ ECUADOR▮Donar leche materna salva vidas
En el Día Mundial de la Donación de Leche Materna, autoridades de salud y organizaciones como Genfar hacen un llamado urgente a visibilizar un acto que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para cientos de recién nacidos en el país.
Donar leche materna no solo es un gesto de generosidad, sino una intervención vital en salud pública. Especialmente en unidades de cuidados intensivos neonatales, la leche humana donada es fundamental para bebés prematuros, con bajo peso o enfermedades graves que no pueden ser amamantados por sus madres.
“La donación es segura, voluntaria y está siempre acompañada por profesionales. Una sola madre puede alimentar a dos y salvar una vida”, señala la doctora Alexandra Vega, gerente médica de Genfar.
Los bancos de leche del país garantizan la calidad del proceso y ofrecen orientación a las madres interesadas. Entre los principales beneficiarios están los bebés menores de seis meses hospitalizados, hijos de madres con enfermedades como VIH o de mujeres que han fallecido durante el parto.
Pese a la evidencia científica, aún existen mitos sobre la donación. Muchos creen que afecta la lactancia propia o que la leche pierde propiedades con el tiempo, lo cual es falso. Donar, de hecho, estimula la producción y la leche conserva sus beneficios nutricionales e inmunológicos a lo largo del tiempo.
Además de los beneficios en salud, la lactancia materna exclusiva representa un ahorro significativo en atención médica. Según estudios de The Lancet, un bebé alimentado con leche materna puede ahorrar hasta 300 dólares anuales en gastos médicos.
La doctora Vega también hizo énfasis en la importancia del bienestar emocional de las madres. “Donar leche también implica tiempo, energía y salud mental. Amamantar y donar no pueden recaer solo en la mujer; se necesita una red de apoyo real, tanto en casa como en el entorno laboral”.
Las madres interesadas pueden contactar al banco de leche humana más cercano para recibir instrucciones sobre el proceso de extracción, conservación y entrega. La leche recolectada es pasteurizada y analizada antes de ser distribuida a los hospitales.
Donar leche materna es un acto de amor que salva vidas, pero también es un compromiso colectivo.
