❖ ECUADOR▮Del ‘archivo prohibido’ al escándalo regional: listas de infieles se vuelven tendencia y prenden alertas legales

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Lo que comenzó como entretenida curiosidad digital terminó convertido en un fenómeno continental que preocupa a especialistas en datos personales. Durante los últimos días, miles de usuarios abrieron y compartieron documentos “prohibidos” para buscar nombres de conocidos, exparejas o simples curiosos, mientras el chisme viajaba en formato de Excel colaborativo.

La tendencia nació en Perú, cuando apareció un archivo llamado por las usuarias “La lista negra de las girls”. El documento se propagó sin control a través de TikTok, Telegram y WhatsApp, y pronto fue replicado por otros grupos. En cuestión de horas dejó de ser una hoja de cálculo para convertirse en un sitio web denominado Registro Nacional de Infieles, donde se publicaron fotos, supuestos chats, ubicaciones y datos personales, sin autorización.

La dinámica fue adoptada en Chile, aunque allí el fenómeno escaló. Las listas ya no solo contenían nombres, sino insultos, acusaciones cruzadas y desquite. Lo que se inició como entretenimiento terminó convertido en una batalla de géneros visible en redes, donde hombres y mujeres respondían con sus propias bases de datos.

A comienzos de diciembre de 2025, Ecuador entró en escena. El “registro nacional de infieles” ecuatoriano circuló en Google Sheets y formularios abiertos al público, bajo el nombre Excel infieles Ecuador, que se volvió tendencia en búsqueda por varias horas. En los archivos se organizaban nombres por ciudad, supuestos “testimonios” y hasta iniciales de parejas, alimentando la curiosidad colectiva.

El algoritmo celebró: más vistas, más interacción, más tiempo en pantalla. La reputación de los involucrados no tuvo la misma suerte. Nadie puede asegurar la veracidad de los nombres publicados, pero la exposición deja huella. Con un solo clic, la vida privada dejó de ser un asunto íntimo.

En Ecuador, el marco jurídico no tardó en encender las alarmas. Expertos recordaron que existen normas claras que pueden derivar en sanciones para quienes difundan información íntima sin consentimiento. Entre ellas:

Ley Orgánica de Protección de Datos Personales, que prohíbe compartir información privada sin autorización.

COIP — Art. 178, que tipifica como delito la divulgación de la vida afectiva o sexual de una persona.

El fenómeno, que comenzó como curiosidad y morbo, se convirtió en una advertencia para la región: las listas virales pueden costar mucho más que un clic.

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