❖ PARIS▮Rob∅ histórico en el Louvre: una banda profesional sustrae joyas imperiales en menos de siete minutos
El Museo del Louvre volvió a ser escenario de un rob∅ espectacular este domingo 19 de octubre considerado el más impactante desde la desaparición de la Mona Lisa en 1911. La sustracción de varias joyas imperiales ha generado preocupación sobre los protocolos de seguridad que resguardan el patrimonio artístico francés.
Según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, los autores del robo actuaron con precisión milimétrica y una planificación detallada. “Evidentemente conocían el terreno. Su operación fue rápida, limpia y extremadamente profesional”, declaró.
Los del1ncu3nt5s llegaron en un camión equipado con una escalera extendible, que utilizaron para acceder al segundo piso de la Galería Apolo, donde se exhiben las joyas de la corona francesa. En cuestión de minutos, cortaron una ventana con una herramienta de disco, ingresaron al recinto y abrieron dos vitrinas sin activar las alarmas.
De acuerdo con las autoridades, se llevaron ocho piezas de gran valor histórico, entre ellas diademas, collares, pendientes y broches pertenecientes a figuras como la emperatriz María Luisa, la reina Hortensia de Holanda, María Amelia (esposa del rey Luis Felipe) y la emperatriz Eugenia, consorte de Napoleón III.
Una de las coronas sustraídas —atribuidas a Eugenia— fue recuperada horas después cerca del museo, con evidentes daños, presumiblemente tras haber sido dejada caer durante la huida.
El Ministerio de Cultura confirmó que las alarmas funcionaron correctamente y que los cinco empleados presentes siguieron el protocolo de emergencia, contactando a las fuerzas de seguridad y asegurando la integridad de los visitantes. Los ladrones intentaron incendiar el vehículo utilizado en el escape, pero un trabajador del museo frustró la maniobra.
El robo ocurrió a escasos metros de obras emblemáticas como la Mona Lisa, y refuerza una tendencia alarmante: las bandas especializadas en arte prefieren joyas antes que pinturas, debido a su facilidad para ser desmanteladas, vendidas o modificadas.
Aunque el valor histórico de las piezas supera con creces su precio material, se estima que el botín podría alcanzar una suma millonaria en el mercado negro internacional.
Francia ya había sido advertida tras dos robos recientes en museos del país. El Ministerio de Cultura anunció que acelerará la implementación del nuevo plan nacional de seguridad museística, con el objetivo de evitar que el arte y la historia francesa vuelvan a caer en manos del crimen organizado.
