MANTA ▮Liga podrida en la nariz tiene al borde de la muerte a niña de 3 años

(Toda madre o padre debería leer esta historia)

Desde hace 15 días Gabriela Pusdá, quien radica en Urbirríos 2, en Manta, vive una pesadilla tras una travesura de su hija Marilyn, de tres años de edad.

Los hechos
La señora contó que hace 15 días dejó a su hija sentada en una silla jugando con un celular mientras ella lavaba un arroz.

Dijo que fue cuestión de segundos. Al regresar encontró a su pequeña quien había puesto bancos y sillas para subirse a una cómoda de la que había bajado una billetera en la que ella guardaba unas ligas.

Indicó que tenía sus papeles y ligas regadas en la cama. Ella lo que hizo fue alzar todo de nuevo.

Después de unos minutos, la niña se hincaba la nariz; su madre le preguntó qué tenía y ella respondió que era una pulga que se le había metido.

Por instinto de madre, Gabriela acostó a su pequeña en sus brazos y vio que tenía introducida una liga.

La mujer, quien es madre de tres hijos, llamó a su progenitora para contarle lo sucedido mientras con una vincha de cabello intentaba sacársela empeorando la situación.

La niña empezó a tener problemas para respirar y luego se fue a una farmacia que hay en Urbirríos; allí la farmacéutica le introdujo una pata de gafa haciéndole sangre a la niña y empujándole la liga más adentro.

Tras esa situación la farmacéutica lo que hizo fue recomendarle que le ponga unas gotas las cuales, supuestamente, harían que la pequeña expulse la liga, lo cual no ocurrió nunca.

Indica la madre que después de varias horas la niña gritaba cada vez que le ponían las gotas. En primera instancia ella pensó que era un » berrinche», pero después se dio cuenta que no y entonces pidió ayuda para llevarla a un centro de salud.

Gabriela narró que primero la llevó al Centro de salud de Cuba donde no se la quisieron atender y luego mientras iba al Centro de Salud de Santa Martha su hija Marilyn le dijo que tenía sueño. Cuando llegaron a este centro de salud la pequeña ya no se movía y la doctora de turno les refirió que esas gotas la habían sedado y que el caso de la niña era grave y que por ese motivo debía llevarla mejor al Hospital Rafael Rodríguez Zambrano.

Allí Gabriela tuvo que gritar como loca para que atendieran a su hija, pues la pequeña ya no reaccionaba

Tras dos horas reaccionó, la mandaron a casa y le dijeron que regrese al día siguiente.

Hizo lo que le recomendaron.

Luego de volver y de que el médico la evaluara le dio dos opciones:
Un tratamiento para expulsar la liga o una operación para sacársela; pero si se decidía por la intervención la niña podría » quedarse en la operación».

La madre escogió el tratamiento. Sin embargo, la liga sigue en la nariz de la niña a quien ya se le ha hinchado la cara y quien ha dejado de sonreír y correr por la fuerte infección que presenta.

A estas alturas, la única opción que tiene Gabriela es operar a su hija; pero el médico del Hospital le pide unas radiografías y exámenes para los cuales ella no tiene dinero.

Esta madre de tres hijos trabaja de vez en cuando como empleada doméstica, pero con su hija al borde de la muerte ni siquiera lo puede hacer.

Si alguien desea ayudarla, puede realizar depósitos al Banco del Barrio mediante su número de cédula 131590242-7.

Toda ayuda es bienvenida para esta madre.

Foto archivo de la niña compartida por su mamá a este periódico digital

Cobertura y redacción: informatemanabi.com






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