MANTA▮ La violan cuando tenía 11 años y a los 14 perdió a toda su familia en el 16A

Una niña de 11 años fue violada en un templo evangélico, y la pastora del centro religioso quiso exorcizarla para que no culparan a su hijo.

Este hecho habría ocurrido el 27 de octubre del 2012 en el cantón Manta.

La víctima, de nombre Victoria con 19 años, decidió revelar su historia porque dice sentirse sola en el mundo y exige que se haga justicia en su caso, así lo declaró a diario El Comercio.

Victoria contó en un consultorio jurídico lo que pasó dentro de la iglesia evangélica.

“Estoy viviendo una tortura, pero lo único que pido es justicia», señala Victoria y respira profundamente, enfatiza diciendo pero «justicia real, transparente y verdadera».

La joven narra que el hecho ocurrió cuando acudía con su padre a varias actividades de la iglesia evangélica para recaudar fondos que ayudaran a terminar de construirla.

Cuenta que cuando su progenitor salió del templo rumbo al centro de Manta, ella quedó al cuidado de la pastora. “Yo estaba dentro del templo cuando se me acercó el hijo de la pastora y, bajo amenazas de muerte, me llevó hacia un cuarto donde sucedió todo”, dijo Victoria.

En aquella época, el supuesto violador tenía 21 años de edad y era miembro del coro de la iglesia.

La joven dice que no le contó de la violación a sus padres por miedo, pero una noche no pudo dormir y decidió contarle a su hermana lo que había pasado.

Al día siguiente los progenitores se enteraron de la violación y acudieron a la casa de la pastora a reclamarle. El sospechoso lo negó todo.

“Incluso la pastora le dijo a mi papá que yo podía tener actividad sexual porque estaba poseída, y que requería de un exorcismo. Lo decía de forma insistente para que su hijo no fuera detenido”, revela Victoria a diario El Comercio.

Después de eso los padres de Victoria acudieron a la Fiscalía a presentar la denuncia y la llevaron a un médico legista donde se corroboró que Victoria había sido violada.

Victoria manifiesta que, luego de presentar la denuncia, sus padres comenzaron a recibir amenazas de muerte y decidieron marcharse de Manta.

“Por miedo, mis padres se fueron a alquilar a un condominio de edificios en Pedernales, donde vivimos durante tres años, y en ese tiempo la investigación quedó abierta en la Fiscalía”, cuenta la víctima.

En el año 2016, ella viajó a la casa de una tía en Manta, y seis días después se registró el terremoto del 16 A, en el cual sus padres, su hermana y su abuela estaban dentro del departamento cuando la tierra tembló y el edificio se derrumbó, murieron sepultados por los escombros.

Con 14 años Victoria quedó sola en este mundo, por ese motivo al cumplir los 18, decidió ir a la Fiscalía de Manta a pedir que reactiven su investigación.

Cuenta que lo hizo en honor a la memoria de su familia fallecida, manifiesta. “Yo he perdido todo en este mundo: mi niñez, mi inocencia, mi pureza y a mis padres. Es duro lo que estoy viviendo, porque mi proceso se traspapeló en la Fiscalía, donde constaba la pericia médica donde se confirmaba que había sido violada”, expresa la víctima.

Tras varios meses, una trabajadora social encontró el informe médico y la investigación siguió firme.

El proceso se reactivó, Victoria dice que ha comenzado a recibir amenazas, supuestamente de los familiares del sospechoso. “Me dicen que me cuide, que me van a denunciar y que soy una estafadora. Me he cambiado tres veces de casa porque las amenazas son constantes”, afirma.

“Me siento perseguida”, finaliza Victoria.

Actualmente el proceso está en investigación, en uno de los juzgados de la ciudad de Manta.

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