❖MANABÍ▮Santa Ana honra sus tradiciones en vibrantes fiestas patronales
Santa Ana de Vuelta Larga, esa ciudad encantada enclavada en un valle fértil bañado por las aguas serenas del río Portoviejo, celebra con júbilo sus fiestas patronales cada 25 y 26 de julio, rindiendo homenaje a Santa Ana, la abuela de Jesús y madre de María.
Durante estas fechas, las calles se llenan de colores, música y fervor religioso, mientras miles de personas procedentes de los vastos campos y comunidades vecinas se congregan en el centro del cantón. Lo hacen no sólo por devoción, sino para reafirmar un legado cultural que sigue latiendo con fuerza en el corazón de Manabí.
La celebración incluye una diversa programación que va desde procesiones religiosas, misas solemnes, danzas folclóricas hasta conciertos populares. Cada acto, cada encuentro, cada canto es un reflejo de la identidad santanense que se resiste al olvido y se afirma con orgullo año tras año.
La figura de Santa Ana, aunque ausente en los textos canónicos de la Biblia y del Corán, se rescata del Protoevangelio de Santiago del siglo II, donde es presentada como matriarca de una genealogía sagrada. Su veneración se extiende a comunidades de diversos países, y en Santa Ana de Vuelta Larga adquiere un carácter protector, especialmente hacia las mujeres trabajadoras, evocando una simbología en la que Jesús representa el oro y María la plata.
Santa Ana de Vuelta Larga no es sólo ciudad ni sólo pueblo, es memoria viva, resistencia cultural y espacio sagrado donde confluyen historia, espiritualidad y celebración comunitaria. Cada fiesta patronal es un canto colectivo que dice, con orgullo, que las tradiciones aquí no mueren, florecen.
Redacción y fotografía: Luis Antonio Prado
